Veíamos en la anterior entrada que el alumnado español no leía tanto como el finlandés, y que también se preocupaba menos por su entorno político, social, económico y cultural. Pero ¿estos hábitos son culpa del alumnado o es reflejo de los hábitos familiares y sociales que rodean al alumnado?
La respuesta a esta pregunta es muy difícil y se han escrito infinidad de libros para tratar de responderla, con conclusiones muy dispersas, aunque hay una serie de coincidencias respecto al ambiente educativo europeo, y en especial al español y al finlandés.
Una característica que destaca en el ambiente social y familiar finlandés es el clima disciplinado, no entendido como un clima autoritario, basado en los castigos, sino entendiendo disciplina como constancia y esfuerzo. Además esta disciplina no se ve como una imposición sino que se ve como un medio para mejorar en los estudios y en la vida en general.
Esta disciplina implica entre otras cosas que los/as padres/madres finlandeses posponen su ocio hasta que consiguen que sus hijos/as han terminado todos los deberes escolares. Este sacrifico del ocio por el bien personal es imitable por los niños/as desde pequeños/as, lo que crea un sentimiento de responsabilidad muy alto respecto a los propios deberes individuales. En el caso español por mucho que nos pese, esto es raro.
La sociedad finesa es consciente de la importancia de esto llegando a niveles que para España suenan a locura, como es el caso de los semáforos. En España, normalmente, si estamos en un paso de peatones con el semáforo en rojo y no hay absolutamente ningún tráfico, si llevamos a un niño pequeño esperaremos a que se ponga en verde para enseñarle a cruzar correctamente, pero si el niño no lo llevamos nosotros, entonces cruzaremos. Si esa situación ocurre en Finlandia (y en otros países como Alemania, Suecia…) el adulto esperara siempre que vea un niño en el semáforo, lo conozca o no, vaya con él o no. Es decir, en Finlandia toda la sociedad se implica en la educación, no se limita a decir que la educación es cosa de los padres (o de los profesores), consideran que la educación es cosa de todos.
En España las estadísticas dan la sensación de que todo el mundo se quiere desprender de la responsabilidad de la educación. Basta el ejemplo de la televisión, donde después de una queja del defensor del menor las diferentes cadenas acordaron cumplir un código de emisión que eliminase fuera del horario infantil aquella programación que no resultase apta para los menores. Ninguna cadena (ni siquiera las públicas) han cumplido dicho código. Es evidente la falta de disciplina social y la falta de interés por la educación.
Otra característica llamativa que diferencia a Finlandia y España, y que queda reflejada en el informe PISA, es el tiempo que dedican los padres y madres a ayudar a sus hijos e hijas con la tarea escolar. Ya mencionamos antes que en Finlandia se tiende a ayudar a las/os estudiantes mientras que en España es algo raro. A los estudiantes se les preguntó si recibían ayuda para hacer los deberes y también se les preguntó el nivel académico de sus padres y madres. Después de una década de resultados se ha podido ver que en Finlandia según ha aumentado el nivel académico de las madres y padres estos han dedicado más tiempo a ayudar en los deberes, mientras que en España el proceso ha sido el contrario, con el aumento del nivel académico familiar el alumnado cada vez recibe menos ayuda en casa.
Aquí cabe destacar, otro aspecto, y es el tema de las academias y las clases particulares. En España el número de alumnas/os que recibe clases particulares es casi el cuádruple que en Finlandia. Es decir, al alumnado español la familia no le ayuda directamente sino indirectamente, lo que le supone horas extras de clase que menguan el tiempo necesario de descanso diario.
Finalmente, un último aspecto es el respeto de la familia al profesorado y a las instituciones educativas. En España empiezan a ser comunes la demandas de padres y madres al profesorado y a los institutos, en Finlandia es algo impensable, ya que el profesorado es considerado como la máxima autoridad en educación, por encima de expertos/as y la clase política.
En el próximo post, el profesorado.
Para saber más:
- Página web de la OCDE sobre el Informe PISA.
-Base de datos de PISA desde el año 2000.
- OCDE: PISA 2009 Assessment Framework-Key Competencies in Reading, Mathematics adn Science.
-Página web de la UNESCO sobre la educación en el mundo.
-Base de datos de estadísticas de la OMS.
-Educación y ciencia en Finlandia
Etiquetas: academias, alumnos, clases. disciplina, educacion, españa, familia, finlandia, informe, madres, padres, pisa, profesores, sociedad
13 diciembre 2010 a las 2:49 |
[...] This post was mentioned on Twitter by Historia de ahora, Historia de ahora. Historia de ahora said: PISA ¿por qué Finlandia es mejor que España? II: la familia y la sociedad.: http://wp.me/pR8Do-3E [...]
13 diciembre 2010 a las 11:28 |
Hola, Víctor:
Cuando leí lo de que en Finlandia toda la sociedad se implica en la educación me acordé de ese dicho africano que viene a ser “Para educar a un niño hace falta toda la tribu” o algo así.
Por cierto, sobre lo que decías en una entrada anterior de que querías aprender a colgar pdf que se puedan descargar desde tu blog es muy fácil. Un poco largo de explicar (por eso hasta que tenga algo de tiempo no voy a poder explicártelo, que estos días estoy liadísimo), pero muy fácil.
Un saludo.